La web de un negocio pequeño necesita seis páginas para funcionar completa: inicio, servicios o productos, precios, quiénes somos, contacto y al menos una página de contenido que responda la pregunta principal de tus clientes. Esa arquitectura mínima viable cubre la búsqueda, la confianza y la conversión sin inflar el proyecto, y cada página adicional debe ganarse el lugar con una función que las seis no cumplan. Aquí está el porqué de cada una, lo que va adentro y cuándo crecer.
Tabla de Contenidos
- 1 ¿Por qué seis y no las quince del menú típico?
- 2 Las seis páginas y el trabajo de cada una
- 3 ¿Qué va en cada página para que cumpla su función?
- 4 ¿Cuándo crecer más allá de las seis y hacia dónde?
- 5 El boceto de una hora: cómo planear tus seis antes de cotizar
- 6 Las páginas que puedes eliminar sin culpa
- 7 Preguntas frecuentes
Porque la web de pyme no se mide en cantidad sino en funciones cubiertas, y las funciones son tres: que te encuentren cuando buscan, que confíen cuando llegan y que actúen cuando confían. Seis páginas bien hechas cubren las tres; quince a medias no cubren ninguna y cuestan el doble de mantener. El menú inflado de la web tradicional, misión, visión, galería de stock, novedades vacías, es decoración heredada que diluye el presupuesto y la atención del visitante.
El contexto de inversión está en cuánto cuesta una página web en el Perú, y esta arquitectura es la base de los planes del servicio de diseño web: el tamaño correcto del proyecto empieza por el número correcto de páginas.
Las seis páginas y el trabajo de cada una
| Página | Su función | Lo esencial que lleva |
|---|---|---|
| Inicio | Orientar en cinco segundos | Qué haces, para quién, prueba social y las dos rutas: servicios y contacto |
| Servicios o productos | Capturar la búsqueda comercial | Cada oferta con beneficios, alcance y su llamado a cotizar |
| Precios | Filtrar y dar confianza | Planes, rangos o el cómo se cotiza, con la honestidad del rubro |
| Quiénes somos | Convertir la duda en confianza | Historia real, caras, datos verificables, razón social |
| Contacto | Cerrar sin fricción | WhatsApp, formulario corto, horario y ubicación si aplica |
| Contenido principal | Capturar la pregunta del rubro | La guía que responde lo que todos preguntan antes de comprar |
La sexta es la que casi nadie incluye y más rinde: la página que responde la gran pregunta de tus clientes, cuánto cuesta, cómo elegir, qué incluye, es la que captura búsquedas y citas de asistentes de IA mientras tu competencia solo tiene folletos. Una sola, bien hecha, abre el canal de contenido completo.
¿Qué va en cada página para que cumpla su función?
El inicio se diseña como cruce de caminos, no como resumen de todo: titular que dice qué eres, subtítulo para quién, una franja de prueba social y los botones hacia las rutas reales; el visitante decide su camino en un scroll. Servicios merece una sección o página por oferta importante, cada una con su llamado, porque la página única que lista doce servicios en viñetas no posiciona ninguno. Precios sigue la regla de tu rubro: planes publicados donde se pueda, rangos honestos donde el alcance varíe, y el cómo cotizamos explicado donde nada de eso aplique: el silencio total es la peor opción.
Quiénes somos se escribe para el comprador escéptico: años reales, equipo con nombres, local o zona de trabajo, RUC visible; el texto épico de misión y visión no convence a nadie que esté por transferir plata. Y contacto reduce fricción al mínimo: el botón de WhatsApp con mensaje armado arriba, el formulario corto como alternativa, y el compromiso de respuesta declarado.
¿Cuándo crecer más allá de las seis y hacia dónde?
Las señales de crecimiento legítimo, en orden de frecuencia. Más páginas de contenido: cuando la primera guía trae visitas y consultas, el blog con las siguientes preguntas del rubro es la expansión natural. Páginas por servicio: cuando un servicio concentra demanda propia, se independiza con su página completa, y la de campañas con su landing dedicada. Páginas por zona: el negocio multi-distrito o multi-ciudad con búsqueda local real crea sus páginas por ubicación, con contenido genuino de cada una. Y el catálogo: cuando los productos piden fichas individuales, la arquitectura evoluciona hacia el catálogo virtual con su lógica propia.
El criterio que filtra los caprichos: cada página nueva nace con una búsqueda o función concreta que atender, y con su dueño de mantenimiento. La página sin tarea es deuda desde el día uno.
El boceto de una hora: cómo planear tus seis antes de cotizar
El ejercicio que recomendamos antes de hablar con cualquier proveedor: una hoja por página, con tres líneas cada una. Qué función cumple, qué búsqueda o momento del cliente atiende, y qué contenido esencial necesita de ti, textos, fotos, datos. Al terminar las seis hojas sabrás exactamente qué tienes y qué falta, que suele ser la página de precios sin decidir y la guía de contenido sin escribir: los dos vacíos que más proyectos atrasan en la práctica.
Ese boceto convierte la cotización en comparación seria: todos los proveedores cotizan lo mismo, tú detectas al que pregunta por funciones contra el que vende plantillas por kilo, y el proyecto arranca con la mitad del pensamiento hecho. Una hora de papel que ahorra semanas de idas y vueltas.
Las páginas que puedes eliminar sin culpa
La lista de bajas típicas al ordenar webs heredadas. La galería suelta de fotos sin contexto: las imágenes viven en las páginas donde venden. El blog vacío con dos entradas del año pasado: peor señal que no tenerlo; se archiva hasta que exista el hábito. Misión, visión y valores como página: tres líneas honestas en quiénes somos las reemplazan. La página de clientes que es puro logo sin caso: se integra como franja de prueba social. Y las páginas duplicadas por cada variante mínima del servicio, que se fusionan en la página madre con sus secciones.
Cada baja libera presupuesto, mantenimiento y claridad: la web de seis páginas impecables proyecta más seriedad que la de quince a medio camino, y los buscadores y asistentes leen mejor al sitio donde cada URL tiene propósito.
Preguntas frecuentes
¿La página de precios no me expone ante la competencia?
Tu competencia consigue tus precios igual, cotizando con otro nombre: el secreto solo filtra a tus clientes. La página de precios trabaja para ti: filtra al que no es tu público, ahorra consultas de turistas y construye la confianza del que compara en serio. Donde el precio varía por proyecto, el rango más el cómo cotizamos cumple la misma función sin amarrarte.
¿Necesito blog desde el día uno?
Necesitas la sexta página, una guía que responda la gran pregunta de tu rubro, que es el embrión del blog. El blog completo llega cuando exista el hábito de publicar con calidad, aunque sea una pieza al mes: el blog muerto resta más de lo que el inexistente quita. Una guía excelente supera a diez entradas flojas en todos los canales que importan.
¿Una sola página tipo one page no es suficiente?
Para validar una oferta puntual o una campaña, sí: es una landing haciendo su trabajo. Como web del negocio, se queda corta rápido: una URL única no puede capturar búsquedas distintas ni dejar que cada función tenga su espacio, y los sistemas que te leen, buscadores y asistentes, encuentran una sola página intentando ser todo. La one page es etapa o herramienta, no destino.
¿Cuánto cuesta una web de esta arquitectura?
En números públicos: nuestros planes de diseño web van de S/ 1,250 a S/ 2,250 según alcance, precios vigentes al 11 de junio de 2026, no incluyen IGV, con el detalle en kom.pe/precios. La arquitectura de seis páginas vive cómoda en ese rango, y el cotizador en línea te da el número exacto según lo que tu caso agregue o simplifique.
Tu siguiente paso: dibuja tus seis páginas en papel con la función y el contenido esencial de cada una; ese boceto de una hora es la mitad del proyecto bien planteado. El número exacto para construirlo te lo da el cotizador online, sin reuniones previas y con los precios de siempre a la vista.








