El share of model es tu cuota de presencia en las respuestas de la IA: de todas las veces que los asistentes mencionan marcas al responder las consultas de tu categoría, qué porcentaje se lleva la tuya. Es la traducción del share of voice clásico al mundo de ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity. Se mide con tu auditoría mensual de siempre y una fórmula simple: tus menciones divididas entre el total de menciones de marcas, por asistente y en conjunto.
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El marketing siempre midió cuota de presencia: share of voice en medios, share of shelf en la góndola, posiciones en Google. El share of model aplica la misma lógica al canal nuevo: las respuestas de los asistentes de IA. Cuando un usuario pregunta qué proveedor elegir, el asistente suele nombrar dos o tres opciones; el share of model mide qué tan seguido estás en esa lista corta frente a tus competidores.
La métrica importa porque la respuesta de un asistente es un embudo brutal: no hay página dos. Estar o no estar en esas dos o tres menciones define tu participación en un canal de descubrimiento que crece cada mes, y por eso es una de las métricas centrales del trabajo que explicamos en la guía de GEO para aparecer en ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity y que reportamos a los clientes del servicio de posicionamiento GEO.
La fórmula simple
Sobre un set fijo de consultas auditadas: share of model = menciones de tu marca dividido entre el total de menciones de marcas comparables, multiplicado por cien. El universo de comparación lo defines tú: tu marca más los competidores directos que decidas rastrear, los mismos cada mes. Calcula la versión global y la versión por asistente, porque las diferencias entre motores son donde viven los hallazgos accionables.
Dos refinamientos opcionales cuando la base funcione: ponderar por tipo de consulta, dando más peso a las transaccionales que a las informativas, y registrar aparte las recomendaciones explícitas, que valen más que las menciones de pasada. Empieza simple: la métrica cruda bien medida supera a la sofisticada mal sostenida.
Ejemplo trabajado con tres marcas
Números ilustrativos para ver la mecánica. Un set de 12 consultas corridas dos veces en 4 asistentes produce 96 respuestas. Contamos menciones de las tres marcas rastreadas:
| Marca | Menciones | Share of model | Lectura |
|---|---|---|---|
| Marca A | 18 | 60% | Domina la categoría en respuestas de IA |
| Marca B | 9 | 30% | Presencia sólida con espacio para crecer |
| Marca C | 3 | 10% | Casi invisible: trabajo de base pendiente |
El total de menciones (30) es la base; cada share sale de dividir sobre ella. En la práctica real conviene además anotar el desglose por asistente: una Marca C con 10% global puede tener 25% en Perplexity y cero en Gemini, y esa asimetría es su pista de trabajo. [DATO-KOM: hoja de cálculo de ejemplo con la medición real de 3 marcas peruanas]
¿Cómo montar tu medición mensual?
Si ya corres tu auditoría de visibilidad, el share of model es una columna más, no un proyecto nuevo. Tu protocolo mensual ya registra qué marcas aparecen en cada respuesta; agrega el conteo por competidor y la división. La hoja necesita: mes, asistente, consulta, marcas mencionadas, y las celdas de resumen con menciones por marca y el share calculado global y por asistente.
Tres reglas de consistencia para que la serie valga: mismo set de consultas y mismos competidores cada mes, cambios documentados con fecha cuando sean inevitables, y criterio estricto de qué cuenta como mención, marca exacta, no alusiones. Con seis meses de serie, el gráfico de share por asistente se vuelve la lámina más elocuente de tu reporte de marketing.
Qué decisiones cambia esta métrica
El share of model no es un número para enmarcar: dispara decisiones concretas. Si tu share global sube pero el de un asistente clave sigue en cero, tu siguiente trimestre tiene dueño: estudiar qué fuentes usa ese motor y construir presencia ahí. Si dominas las consultas informativas y desapareces en las transaccionales, tu contenido educa al mercado para que compre donde otro: hora de reforzar las páginas comerciales con datos citables. Y si un competidor chico crece sostenido en la serie, su estrategia merece ingeniería inversa antes de que el cruce ocurra.
También ordena la conversación interna: el debate de la IA nos está afectando deja de ser intuición enfrentada contra intuición y pasa a ser una curva con metodología. Pocas métricas nuevas compran tanta claridad de gerencia por tan pocas horas de trabajo.
Cuatro límites honestos. No mide volumen: puedes tener 60% de share en una categoría que casi nadie consulta por IA todavía; léelo junto con tu tráfico real desde asistentes. No mide calidad de la mención: aparecer como opción cara también suma al conteo simple, por eso el registro de recomendaciones explícitas ayuda. Hereda la variabilidad de los modelos: por eso se mide con corridas dobles y se lee en tendencia, no en foto. Y no es comparable entre categorías ni entre sets distintos: es tu serie contra tu serie.
Bien entendidos, estos límites no le quitan valor: la métrica responde una pregunta que ninguna otra responde, cuánto del escaparate de la IA es tuyo, y la responde con un método que cualquier negocio puede sostener sin pagar herramientas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos competidores conviene incluir en el universo?
Entre dos y cinco, los que de verdad compiten por tu cliente. Con uno solo, la métrica se vuelve un duelo que oculta el panorama; con diez, el conteo se hace pesado y la señal de cada uno se diluye. Elige los que aparecen en tus propias auditorías como alternativas frecuentes: ese es tu mercado según la IA, que no siempre coincide con el que tenías en mente.
Lo complementa: miden escaparates distintos. Tu share en medios y redes describe la conversación pública; el share of model describe el canal de respuesta directa donde un asistente filtra opciones por el usuario. Una marca puede dominar la publicidad y ser invisible para la IA, y al revés. Tener ambos números es tener el mapa completo.
¿Existen herramientas que calculen esto automáticamente?
El mercado de herramientas de monitoreo de IA crece rápido y varias prometen exactamente esto. Pruébalas con escepticismo sano: revisa qué consultas usan, con qué frecuencia corren y si puedes auditar su criterio de mención. Para un negocio individual, el método manual con protocolo sigue dando mejor relación entre confianza y costo; la herramienta tiene sentido al escalar a varias marcas o mercados.
Primero confirma que la categoría sí genera menciones de marcas: hay consultas donde los asistentes responden sin nombrar a nadie, y ahí el cero es del formato, no tuyo. Si tus competidores sí aparecen y tú no, tienes diagnóstico claro: trabajo de base de legibilidad, entidad y citabilidad. El cero documentado es mejor punto de partida que la ilusión sin datos.
Tu siguiente paso: en tu próxima auditoría mensual, agrega la columna de marcas mencionadas y saca tu primer share of model global y por asistente. Treinta minutos extra sobre el protocolo que ya corres, y tu reporte gana la métrica que mejor explica este canal a cualquier gerencia.








