El brief de diseño web es el documento de 25 preguntas que ahorra las semanas de idas y vueltas de todo proyecto: quién eres, qué vendes, a quién, con qué diferencial, qué debe lograr la web y con qué materiales cuentas. Respondido con honestidad antes de cotizar, convierte propuestas adivinadas en propuestas exactas, y proyectos eternos en cronogramas que se cumplen. Aquí está la plantilla completa por bloques, con el ejemplo de respuesta buena y mala en las preguntas donde todos tropiezan.
Tabla de Contenidos
- 1 ¿Por qué el brief decide el proyecto antes de empezar?
- 2 Bloque 1: el negocio (preguntas 1-6)
- 3 Bloque 2: el objetivo (preguntas 7-12)
- 4 Bloque 3: contenido y materiales (preguntas 13-19)
- 5 Bloque 4: lo técnico y lo existente (preguntas 20-25)
- 6 Cómo usar la plantilla en cuatro pasos
- 7 Preguntas frecuentes
¿Por qué el brief decide el proyecto antes de empezar?
Porque la mitad de los proyectos lentos y las webs decepcionantes nacen del mismo origen: nadie escribió qué se estaba construyendo ni para qué. Sin brief, el proveedor cotiza a ciegas y se protege inflando, el diseño se adivina y se rehace, y las revisiones se vuelven el campo de batalla donde recién se descubre lo que el negocio quería. Con brief, cada decisión posterior tiene contra qué medirse, y la pregunta esto va o no va se responde con el documento en lugar de con opiniones del momento.
El contexto de inversión está en cuánto cuesta una página web en el Perú; en el servicio de diseño web, el levantamiento inicial es la versión conversada de este mismo brief, y el cliente que llega con la plantilla resuelta arranca con semanas de ventaja. [DATO-KOM: plantilla descargable del brief de 25 preguntas]
Bloque 1: el negocio (preguntas 1-6)
1. ¿Qué hace tu negocio, dicho en dos líneas como se lo contarías a un cliente? 2. ¿Qué productos o servicios concentran tus ventas reales? 3. ¿Quién es tu cliente típico: edad, zona, qué busca, cómo compra? 4. ¿Quiénes son tus tres competidores reales y qué hacen mejor o peor que tú? 5. ¿Cuál es tu diferencial honesto, el que un cliente confirmaría? 6. ¿Razón social, RUC, años operando y datos de contacto oficiales?
El tropiezo clásico vive en la pregunta 5. Respuesta mala: calidad y buen servicio, que declara cualquier negocio del planeta. Respuesta buena: entregamos en 48 horas cuando el rubro demora una semana, y damos garantía escrita de seis meses. La diferencia entre ambas es la diferencia entre una web genérica y una que vende.
Bloque 2: el objetivo (preguntas 7-12)
7. ¿Qué debe lograr la web en concreto: cotizaciones, pedidos, agenda, catálogo de respaldo? 8. ¿Cómo se mide ese logro: cuántas consultas al mes serían éxito? 9. ¿Cuál es la acción principal que quieres que el visitante haga? 10. ¿Por dónde prefieres recibir los contactos: WhatsApp, formulario, llamada? 11. ¿Qué pasa hoy con un cliente interesado: quién responde y en cuánto tiempo? 12. ¿Hay campañas o temporadas que la web debe atender desde el inicio?
El tropiezo aquí es la pregunta 7. Respuesta mala: quiero una web bonita y profesional, que describe un gusto, no un objetivo. Respuesta buena: necesito que los contratistas coticen por WhatsApp desde la página de cada servicio. Con la segunda, el proveedor sabe exactamente qué construir; con la primera, va a adivinar bonito.
Bloque 3: contenido y materiales (preguntas 13-19)
13. ¿Qué páginas crees necesitar y qué debe contar cada una? 14. ¿Tienes textos escritos o se redactan en el proyecto? 15. ¿Tienes fotos reales de tu negocio, equipo y productos, o se necesitan? 16. ¿Tus precios se publican, se muestran como rangos o se cotizan? 17. ¿Qué prueba social real existe: clientes, casos, reseñas con permiso? 18. ¿Tienes logo y colores definidos, con archivos a la mano? 19. ¿Quién entregará estos materiales y en qué fecha se compromete?
La pregunta 19 es la que separa proyectos que vuelan de proyectos que se arrastran: el material sin dueño ni fecha es el atraso campeón del rubro, como ya documentamos en el cronograma real. Respuesta mala: yo te voy pasando las cosas. Respuesta buena: María entrega textos y fotos el viernes 20, los precios los decido yo este miércoles.
Bloque 4: lo técnico y lo existente (preguntas 20-25)
20. ¿Tienes dominio y a nombre de quién está registrado? 21. ¿Tienes hosting o correos corporativos funcionando? 22. ¿Existe una web anterior y qué debe conservarse o evitarse de ella? 23. ¿Qué webs de tu rubro o de otros te gustan y qué de ellas exactamente? 24. ¿Qué cosas no quieres por experiencia previa: colores, estilos, funciones? 25. ¿Presupuesto de referencia y plazo objetivo, dichos de frente?
El tropiezo final es la 25, donde el pudor sabotea: el presupuesto callado produce propuestas que no calzan en ninguna dirección. Respuesta mala: no sé, qué me ofreces. Respuesta buena: tengo entre tanto y tanto, y necesito lanzar antes de la campaña de julio. Con precios públicos como los nuestros, esta conversación se vuelve trivial: comparas tu rango contra la lista y listo.
Cómo usar la plantilla en cuatro pasos
Paso 1: respóndela en borrador sin ayuda
Una primera pasada a solas, en una hora, aceptando los huecos: las preguntas que no puedes responder son hallazgos, no fracasos. Resultado verificable: el documento con sus 25 respuestas o sus huecos marcados.
Paso 2: resuelve los huecos con el equipo
Los vacíos típicos, diferencial, precios, objetivo medible, se discuten con quien corresponda del negocio antes de hablar con proveedores. Resultado verificable: cero huecos o huecos declarados como pendientes con fecha.
Paso 3: envíalo con tu pedido de cotización
El brief acompaña tu solicitud a cada proveedor: las propuestas llegan comparables porque todos cotizaron lo mismo. Resultado verificable: propuestas que responden a tu documento, no a su plantilla.
Paso 4: úsalo como árbitro durante el proyecto
Cada revisión y cada idea nueva se mide contra el brief: lo alineado avanza, lo nuevo va a fase dos. Resultado verificable: el documento citado en las decisiones del proyecto, no archivado tras la firma.
Preguntas frecuentes
¿No es trabajo del diseñador hacer estas preguntas?
El proveedor serio las hará igual, y esa entrevista es parte del valor que pagas: la plantilla no lo reemplaza, te prepara. El cliente que llega con el brief pensado convierte el levantamiento en afinación en lugar de arqueología, ahorra horas facturables de descubrimiento y, sobre todo, descubre sus propios vacíos antes de que cuesten cronograma.
¿Qué hago con las preguntas que de verdad no sé responder?
Declararlas es información valiosa: el no tengo diferencial claro o el no sé si publicar precios son exactamente las conversaciones que el proyecto debe resolver primero, y el proveedor que sabe asesorar las toma como punto de partida. El brief honesto con huecos supera al completo con respuestas inventadas para quedar bien.
¿El mismo brief sirve para cotizar una tienda o un catálogo?
La base sirve completa y se le suma el anexo del rubro: para tienda, productos, variantes, pagos y envíos; para catálogo, presentaciones, listas y flujo de cotización. Los proyectos de esta serie tienen sus propias guías de levantamiento, y todas comparten el principio de este brief: lo escrito antes ahorra lo discutido después.
¿Cada cuánto se actualiza el brief si el negocio cambia?
El brief es la foto del proyecto, y se revisita en cada proyecto nuevo: el rediseño, la tienda, la campaña grande. Entre proyectos, sus respuestas alimentan documentos vivos, tu página de quiénes somos, tus fichas, tu llms.txt, que sí se mantienen. La pregunta 5 bien respondida, en particular, termina escrita en toda tu comunicación.
Tu siguiente paso: descarga o copia la plantilla y agenda tu hora de borrador esta semana; los huecos que encuentres son tu tarea previa más rentable. Con el brief resuelto, cotizar toma minutos: el cotizador online te da el número con precios públicos, y tu documento hace que la propuesta calce a la primera.








