Una página web con pago mensual de S/ 59 a S/ 99 parece más barata que un proyecto de pago único, pero a los tres años suele costar lo mismo o más, y con una diferencia que no aparece en el precio: en muchos planes por suscripción la web nunca pasa a ser tuya. Si dejas de pagar, la página se apaga y a veces también te quedas sin el dominio, los correos y el contenido que subiste.
El pago único (más una renovación anual de hosting y dominio) exige más dinero al inicio, pero te deja un activo a tu nombre que puedes llevar a otro proveedor. En esta guía hacemos las cuentas a 36 meses con números concretos, explicamos qué significa realmente «ser dueño» de una web y te damos una lista de cláusulas para revisar antes de firmar cualquiera de los dos modelos.
Actualizado: octubre de 2026
Lo esencial
- A 36 meses, una suscripción de S/ 59 al mes suma S/ 2,124 y una de S/ 99 al mes suma S/ 3,564, antes de IGV. Un proyecto de pago único con renovaciones puede quedar en un rango parecido o menor.
- Desde el cuarto año la diferencia crece: la cuota mensual sigue igual, mientras que en el pago único solo pagas hosting, dominio y mantenimiento.
- La pregunta clave no es el precio, sino de quién es el dominio, quién tiene el acceso de administrador y si puedes exportar la web completa.
- La suscripción conviene si necesitas validar una idea con poco capital o si no quieres ocuparte de nada técnico durante un tiempo corto.
- Antes de firmar, pide por escrito el plazo mínimo de permanencia, la penalidad por salida y qué te entregan si cancelas.
Cómo funcionan los dos modelos
En el Perú conviven dos formas de vender una página web a una MYPE. Las dos son legítimas, pero compran cosas distintas.
Página web por suscripción mensual
Pagas una cuota fija cada mes (en el mercado se ven ofertas desde unos S/ 59 hasta S/ 99, y más según funciones) y el proveedor se encarga del diseño, el hosting, el dominio, el certificado SSL y, a veces, de pequeños cambios. Es un modelo de servicio, parecido a alquilar un local amoblado: entras rápido y con poco dinero, pero el mueble no es tuyo.
Lo habitual es que la web esté montada en la plataforma o el servidor del proveedor, con su plantilla y sus licencias. Algunos proveedores sí te ceden la web después de cierto tiempo; otros nunca lo hacen. Por eso el contrato importa más que el precio.
Página web de pago único
Pagas el diseño y la puesta en marcha una sola vez y, desde el segundo año, renuevas hosting, dominio y correos. La web se construye normalmente en WordPress, con el dominio registrado a tu nombre y un usuario administrador para ti. Es más parecido a comprar el mueble: pagas más al inicio, pero puedes mudarlo.
Si quieres ver cómo se reparten los pagos dentro de este modelo (adelanto, hitos, saldo), lo explicamos en la guía sobre pagar una página web al contado o en cuotas. Ojo: pagar un proyecto en cuotas no es lo mismo que una suscripción; en las cuotas la deuda termina y la web queda a tu nombre.
El costo real a 3 años: las cuentas completas
Hagamos la comparación con números. Para la suscripción usamos dos cuotas de referencia, S/ 59 y S/ 99 al mes. Para el pago único usamos los precios públicos de los planes de diseño web de KOM, que incluyen hosting, dominio .com, certificado SSL y hasta 5 correos el primer año, con una renovación anual publicada de S/ 450.
Ejemplo ilustrativo (montos sin IGV; al final de la tabla verás la versión con IGV):
| Modelo | Año 1 | Año 2 | Año 3 | Total 36 meses (sin IGV) | Total con IGV (18 %) |
|---|---|---|---|---|---|
| Suscripción S/ 59 al mes | S/ 708 | S/ 708 | S/ 708 | S/ 2,124 | S/ 2,506.32 |
| Suscripción S/ 99 al mes | S/ 1,188 | S/ 1,188 | S/ 1,188 | S/ 3,564 | S/ 4,205.52 |
| Pago único, Plan Profesional (S/ 1,250) | S/ 1,250 | S/ 450 | S/ 450 | S/ 2,150 | S/ 2,537.00 |
| Pago único, Plan Empresarial (S/ 1,750) | S/ 1,750 | S/ 450 | S/ 450 | S/ 2,650 | S/ 3,127.00 |
| Pago único, Plan Corporativo (S/ 2,250) | S/ 2,250 | S/ 450 | S/ 450 | S/ 3,150 | S/ 3,717.00 |
Cómo se calcula: en la suscripción, la cuota por 12 meses por 3 años (59 × 36 = 2,124; 99 × 36 = 3,564). En el pago único, el precio del plan más dos renovaciones de S/ 450 (1,250 + 450 + 450 = 2,150). El IGV se suma multiplicando por 1.18. Si el proveedor de la suscripción ya incluye IGV en su cuota, compara su precio con la columna «sin IGV» de los otros, no con la de «con IGV».
Lo que muestra la tabla
- Una suscripción de S/ 59 cuesta a 3 años casi lo mismo que una web propia de entrada. La diferencia es que en un caso tienes un activo y en el otro, un servicio que se apaga.
- Una suscripción de S/ 99 ya supera a una web de 10 páginas internas pagada una sola vez.
- La suscripción gana claramente solo en el primer año: S/ 708 frente a S/ 1,250 es una diferencia real si tu caja es corta.
Qué pasa en los años 4 y 5
Aquí es donde se separan los caminos. Con la cuota de S/ 59 pagas S/ 708 cada año, para siempre. Con el pago único, solo la renovación de S/ 450. A 5 años, la suscripción de S/ 59 suma S/ 3,540 y la de S/ 99, S/ 5,940 (sin IGV), mientras que el Plan Profesional queda en S/ 3,050 (1,250 + 4 × 450). Y tras cinco años, en el primer caso no tienes nada que llevarte; en el segundo tienes una web con historial en Google que puedes rediseñar sin empezar de cero.
Los costos que la cuota mensual no muestra
La cuota es solo una parte de la cuenta. Antes de comparar, revisa estos puntos, que en cualquiera de los dos modelos pueden cambiar el total. Tenemos una lista más larga en la guía de costos ocultos de una página web.
- Cuota de activación o instalación. Algunas suscripciones cobran un pago inicial además de la mensualidad. Súmalo al año 1.
- Permanencia mínima. Si el contrato te obliga a 12 o 24 meses, la cuota baja deja de ser flexible: estás comprometiendo de todas formas un monto importante.
- Penalidad por salida. Pregunta cuánto pagas si cancelas antes del plazo y si te liberan el dominio sin costo.
- Cambios «fuera del plan». Agregar una página, un formulario nuevo o un catálogo puede cobrarse aparte en los dos modelos. Pide la lista de lo que entra y lo que no.
- Subidas de precio. En una suscripción, el proveedor puede ajustar la cuota al renovar. En un pago único, lo que puede subir es el hosting.
- Mantenimiento. En el pago único, las actualizaciones de WordPress y los plugins son tu responsabilidad o un servicio aparte. Para calcularlo, revisa cuánto cuesta mantener una web WordPress al año en el Perú.
Este último punto es el argumento más justo a favor de la suscripción: en ella el mantenimiento suele venir incluido. Si en el modelo de pago único no presupuestas mantenimiento, la comparación sale injustamente favorable al pago único.
De quién es la web: lo que significa ser dueño
«La web es tuya» puede significar cosas muy distintas. Para que tenga sentido, tienen que cumplirse cinco condiciones a la vez.
1. El dominio está a tu nombre
El dominio es la dirección (tunegocio.pe o tunegocio.com) y es lo más valioso a largo plazo, porque ahí vive tu historial en Google y tus correos. Debe estar registrado con tu nombre o tu RUC como titular, no con el de la agencia. En los .pe puedes verificarlo en la consulta de titularidad de Punto PE; en los .com, con una consulta WHOIS o pidiendo al proveedor el acceso al panel del registrador. Si vas a comprar uno nuevo, te lo explicamos en cómo comprar un dominio .pe paso a paso.
2. Tienes un usuario administrador
No basta con un usuario «editor» para cambiar textos. Necesitas un acceso con permisos completos a la web (en WordPress, el rol de administrador) y, si es posible, al panel del hosting.
3. Puedes exportar todo
Una web propia se puede copiar completa: archivos, base de datos, imágenes y textos. Pregunta si te entregarán una copia de seguridad descargable cuando la pidas. En muchas plataformas de suscripción solo puedes llevarte los textos y las fotos, no el diseño.
4. Las licencias no dependen del proveedor
Si la web usa un constructor o un plugin de pago, la licencia puede estar a nombre de la agencia. Eso no es un problema mientras trabajas con ella, pero debes saber qué pasa si te vas: si la licencia caduca, la web sigue funcionando, aunque pierdes las actualizaciones.
5. El contrato te cede los derechos
En el Perú, la protección del diseño y el código como obra está regulada por la Ley sobre el Derecho de Autor (Decreto Legislativo 822), que administra el Indecopi. La forma más segura de evitar dudas es que el contrato diga por escrito que, una vez pagado el proyecto, el cliente tiene derecho a usar, modificar y trasladar la web sin pagar nada adicional.
Qué pasa si dejas de pagar en cada modelo
Esta es la prueba más útil para entender lo que compras. Imagina que en el mes 20 decides cambiar de proveedor o tienes un mes de caja apretada.
| Situación | Suscripción mensual | Pago único con renovación anual |
|---|---|---|
| Dejas de pagar un mes | La web puede suspenderse según el contrato | No pasa nada hasta la fecha de renovación |
| Cancelas el servicio | La web se da de baja; a veces te entregan textos e imágenes | Te llevas la web completa a otro hosting |
| Dominio | Si está a nombre del proveedor, depende de que te lo transfiera | Sigue siendo tuyo mientras lo renueves |
| Correos corporativos | Pueden dejar de funcionar el mismo día | Los mantienes o los migras sin perderlos |
| Posicionamiento en Google | Se pierde si la dirección cambia o la web desaparece | Se conserva si mantienes dominio y URLs |
En el caso del pago único, el riesgo aparece si te olvidas de renovar el dominio o el hosting. Tenemos una cronología de lo que ocurre en esa situación en qué pasa si no renuevas tu dominio y hosting.
Cuándo sí conviene la suscripción mensual
Sería deshonesto decir que la suscripción nunca conviene. Hay casos en que es la mejor opción:
- Validar un negocio nuevo. Si abres una pastelería en Arequipa y no sabes si funcionará, gastar S/ 708 en el primer año en vez de S/ 1,250 te deja más caja para producto y publicidad.
- Proyectos con fecha de fin. Un evento, una campaña de temporada o un local temporal no necesitan una web para cinco años.
- Cero tiempo para temas técnicos. Si nadie en tu equipo va a ocuparse de renovaciones, actualizaciones ni copias de seguridad, la suscripción concentra todo en un solo proveedor.
- Flujo de caja muy ajustado. A veces el problema no es el costo total, sino tener S/ 1,500 disponibles de una vez.
Incluso en estos casos, exige que el dominio esté a tu nombre desde el primer día. Es lo único que no se recupera fácilmente.
Cuándo conviene el pago único
- Tu negocio ya funciona y piensas seguir con la misma marca al menos tres años.
- Quieres posicionar en Google. El SEO se acumula con el tiempo en un dominio y unas URLs estables. Perderlos por cambiar de proveedor es empezar de cero.
- Necesitas integraciones propias, como una pasarela de pago peruana, un catálogo con muchos productos o formularios conectados a tu CRM.
- Vendes a empresas y te piden una web profesional con correos de tu dominio. Cambiar de correo porque cambió tu proveedor da mala imagen.
- Quieres poder elegir quién te da mantenimiento: la misma agencia, un freelancer o tu propio equipo.
Si dudas entre contratar una agencia, un freelancer o hacerlo tú, la comparación de agencia, freelancer o DIY con el costo a 3 años complementa esta guía con otro ángulo del mismo cálculo.
Las preguntas que debes hacer antes de firmar
Sea cual sea el modelo, pide las respuestas por escrito (un correo basta).
- ¿A nombre de quién se registra el dominio? ¿Puedo ver el registro?
- ¿Tendré un usuario administrador desde el primer día?
- ¿Cuál es el plazo mínimo de permanencia y cuánto cuesta salir antes?
- Si cancelo, ¿qué me entregan exactamente y en qué formato?
- ¿El precio incluye IGV? ¿Emiten factura o boleta electrónica?
- ¿Qué cambios están incluidos al mes o al año y cuánto cuesta lo demás?
- ¿Cuánto cuesta la renovación desde el segundo año y puede subir?
- ¿Quién hace las copias de seguridad y cada cuánto?
Para una revisión más completa del proveedor, tenemos el checklist de 40 preguntas para contratar una agencia digital.
El IGV y los comprobantes en los dos modelos
Un detalle que confunde las comparaciones es el IGV. En el Perú, el IGV es de 18 % y muchos proveedores publican precios sin incluirlo. Si un proveedor anuncia S/ 59 y otro S/ 69, el primero puede salir más caro si su precio es «más IGV» y el del segundo ya lo incluye.
Si tienes RUC y emites facturas, el IGV que pagas en tu web puede usarse como crédito fiscal, siempre que recibas una factura electrónica válida emitida a tu RUC. En una suscripción recibirás una factura cada mes; en un pago único, una por el proyecto y otra por cada renovación. Coordina con tu contador cómo registrar el gasto: la web de pago único puede tratarse de forma distinta a un servicio mensual.
Si la suscripción la presta una empresa del extranjero sin domicilio en el Perú, el tratamiento del IGV es otro y no recibirás un comprobante de la SUNAT. Revisa ese punto antes de contratar.
Una forma práctica de decidir
Responde estas tres preguntas en orden:
- ¿Vas a usar esta web más de dos años? Si la respuesta es no, la suscripción probablemente sea más barata y simple.
- ¿Tienes el monto inicial sin descuidar tu capital de trabajo? Si no, una suscripción con dominio a tu nombre o un pago único en cuotas son puentes razonables.
- ¿Te importa aparecer en Google a mediano plazo? Si la respuesta es sí, necesitas un dominio y una web que controles, y eso inclina la balanza al pago único.
Y si estás pensando en una opción gratuita para no pagar ninguna de las dos, revisa antes el costo real de una web gratis frente a una profesional: lo gratuito suele cobrarse en otra moneda.
Cómo trabajamos esto en KOM
En KOM vendemos páginas web de pago único en WordPress con precios públicos: Plan Profesional desde S/ 1,250 + IGV, Plan Empresarial S/ 1,750 + IGV y Plan Corporativo S/ 2,250 + IGV, con hosting, dominio .com, SSL y correos incluidos el primer año y una renovación anual publicada de S/ 450. El dominio y los accesos quedan a nombre del cliente. Si después de leer esta guía todavía dudas qué modelo te conviene, cuéntanos tu caso y lo revisamos con números: puedes ver los planes en la página de diseño web de KOM.
Este contenido es informativo y no reemplaza la asesoría legal o tributaria.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pasar mi web de suscripción a un hosting propio?
Depende de la plataforma y del contrato. Si la web está hecha en WordPress y el proveedor te entrega una copia completa, sí se puede migrar a otro hosting. Si está construida en una plataforma cerrada, normalmente solo podrás llevarte textos e imágenes y tendrás que rehacer el diseño. Pregunta este punto antes de contratar y pide que la respuesta quede por escrito en la propuesta o el contrato.
¿Qué pasa con mis correos si cancelo la suscripción de mi web?
Si los correos dependen del hosting del proveedor y el dominio no está a tu nombre, pueden dejar de funcionar el día que se cancela el servicio. Antes de salir, descarga tus mensajes, asegura la transferencia del dominio y configura los correos en otro servicio, como Google Workspace o Zoho. Haz el cambio de registros DNS en un horario de poco movimiento para evitar perder mensajes.
¿Una web por suscripción posiciona igual en Google que una propia?
Google no distingue el modelo de pago, sino la calidad técnica, el contenido y el historial del dominio. El problema es la continuidad: si cambias de proveedor y pierdes el dominio o cambian todas las direcciones de las páginas, pierdes el posicionamiento acumulado. Una web propia con dominio a tu nombre te permite conservar ese trabajo aunque cambies de agencia o rediseñes la página.
¿Es legal que la agencia registre el dominio a su nombre?
No está prohibido, pero te deja en desventaja si la relación termina, porque legalmente el titular del dominio es quien figura en el registro. Lo recomendable es exigir que el dominio se registre con tu nombre o tu RUC desde el inicio. Si ya está a nombre de la agencia, solicita por escrito la transferencia de titularidad y verifica luego el cambio en la consulta del registro.
¿Cuánto debo presupuestar al año después de pagar una web propia?
Como mínimo, la renovación de hosting, dominio y correos, que en los planes de KOM es de S/ 450 al año según su tabla publicada. A eso conviene sumar mantenimiento técnico, ya sea contratado o hecho por tu equipo, y algún cambio de contenido. Calcula también la renovación de licencias de plugins de pago si tu web los usa, porque suelen cobrarse en dólares.








