Un rediseño web cuesta en el Perú desde S/ 1,250 cuando la estructura existente se aprovecha, con los planes públicos de KOM como referencia directa, S/ 1,250, S/ 1,750 y S/ 2,250 según alcance, precios vigentes al 11 de junio de 2026, no incluyen IGV, y sube hacia el rango de un proyecto completo cuando el trabajo es estructural o incluye cambio de plataforma. El precio honesto lo define el tipo de rediseño que tu diagnóstico pida, no el catálogo del vendedor. Los rangos por alcance, el desglose de qué pagas y las preguntas que igualan cualquier cotización.
Tabla de Contenidos
- 1 Los rangos por tipo de rediseño
- 2 ¿Por qué el rediseño puede costar menos que una web nueva?
- 3 El desglose: qué estás pagando en cada rango
- 4 El factor que más mueve el precio: el estado real de lo que existe
- 5 Las banderas del mercado en rediseños
- 6 Cómo comparar cotizaciones de rediseño en igualdad
- 7 Preguntas frecuentes
Los rangos por tipo de rediseño
| Tipo de proyecto | Rango referencial en soles | Qué incluye típicamente |
|---|---|---|
| Rediseño visual sobre estructura sana | Desde S/ 1,250 | Renovación de diseño, imágenes y plantillas conservando arquitectura y contenidos |
| Rediseño estructural | S/ 1,750 a S/ 2,250 | Arquitectura nueva, contenidos reorganizados, conversión y medición rehechas |
| Replatforming completo | Precio de proyecto nuevo más migración | Tecnología nueva, mapa de redirecciones, migración de contenidos |
| Rediseño de tienda o catálogo | Desde S/ 1,950 según los planes de tienda | Lo anterior más productos, fichas y flujos de compra |
Los montos de la casa son públicos y fechados: vigentes al 11 de junio de 2026, sin IGV, con el detalle siempre actualizado en kom.pe/precios. Los rangos de mercado alrededor varían con el proveedor; la estructura de esta tabla te sirve para clasificar cualquier propuesta que recibas.
¿Por qué el rediseño puede costar menos que una web nueva?
Porque el proyecto bien diagnosticado reutiliza activo: la estructura sana se conserva, los contenidos que rinden se migran en lugar de reescribirse, las fotos propias existentes vuelven a trabajar y la medición configurada se hereda. El rediseño visual sobre una base correcta paga solo la capa que cambia, y de ahí el desde S/ 1,250 que sorprende a quien esperaba precio de demolición. La condición está en el diagnóstico: cuando la base no es sana, el ahorro aparente del rediseño barato se convierte en pagar dos veces, la cara nueva ahora y el fondo roto después.
El marco completo de tipos y señales está en el pilar de qué es un rediseño web, y el alcance del servicio en rediseño de páginas web: el diagnóstico previo es parte del método porque define el precio correcto antes que la cotización.
El desglose: qué estás pagando en cada rango
En el rediseño visual pagas horas de diseño y maquetación sobre plantillas, la sesión de ajustes y el control de calidad de lanzamiento: el checklist de siempre con la web renovada cargando rápido y midiendo igual. En el estructural pagas además el pensamiento: el diagnóstico contra datos, la arquitectura nueva, la reescritura de contenidos clave con el framework de esta serie y la conversión rehecha, formularios, WhatsApp, eventos. En el replatforming pagas el proyecto completo más el seguro de la mudanza: el inventario de URLs, el mapa de redirecciones una por una y la verificación post-migración que protege lo acumulado. Cada rango tiene su entregable verificable, y la propuesta seria los lista: lo que no se puede verificar no se está comprando.
El factor que más mueve el precio: el estado real de lo que existe
Dos webs del mismo tamaño pueden cotizar distinto por su herencia: la construida con criterio entrega estructura aprovechable y baja el proyecto al rango visual; la enredada en un constructor cerrado o en una plantilla caótica obliga al estructural o al replatforming aunque el dueño solo quería refrescar colores. Por eso el diagnóstico mira antes de cotizar: el estado del código, la portabilidad de los contenidos, la titularidad de dominio y accesos, y la salud de la medición definen el punto de partida real.
La preparación que abarata tu cotización está de tu lado: los accesos completos a la mano, el inventario de qué páginas traen resultados según tu analítica, y la claridad de qué debe conservarse. El cliente que llega con esa carpeta recibe el precio del trabajo real; el que llega solo con el quiero algo más moderno recibe el precio de la incertidumbre.
Las banderas del mercado en rediseños
Las señales de alerta específicas del rubro. El rediseño cotizado sin mirar tu web actual ni tus datos: sin diagnóstico no hay tipo, y sin tipo el precio es lotería. El precio de demolición para todo: el proveedor que solo sabe empezar de cero cobra proyecto completo por problemas de capa visual. El silencio sobre redirecciones y conservación: la propuesta que no menciona URLs ni contenidos existentes está presupuestando enterrar tu activo. Y el rediseño eterno por mensualidades sin alcance cerrado, el primo del alquiler perpetuo que ya conoces. La contraseña de seriedad es la misma de siempre: diagnóstico, alcance escrito, hitos verificables y precios con fecha.
Cómo comparar cotizaciones de rediseño en igualdad
Cuatro preguntas alinean cualquier comparación. ¿Qué tipo de rediseño están cotizando y contra qué diagnóstico? La respuesta clasifica la propuesta en la tabla de rangos. ¿Qué se conserva del sitio actual, URLs, contenidos, medición, y cómo? El plan de conservación por escrito separa al profesional del demoledor. ¿Qué entregables verificables incluye el precio, checklist, redirecciones, velocidad? Lo verificable se compara; los adjetivos no. ¿Y qué pasa con los imprevistos típicos, contenidos en peor estado del esperado, alcance que crece? Las condiciones de cambio escritas evitan la guerra del mes dos. Con las cuatro respuestas, el precio más bajo y el más alto se explican solos, y la decisión se toma con el mapa completo.
Preguntas frecuentes
¿El precio incluye los textos nuevos o se cobran aparte?
Depende del tipo y se aclara en la propuesta: el visual conserva textos existentes con ajustes menores; el estructural incluye la reescritura de páginas clave en su alcance, con la profundidad según plan, como en los proyectos nuevos. Lo importante es la pregunta hecha antes: el rediseño con textos viejos sobre estructura nueva es el híbrido decepcionante más común del rubro.
¿Cuánto demora un rediseño según su tipo?
Los plazos hermanos del cronograma de siempre: el visual en una a tres semanas con información completa, el estructural en el rango de un proyecto nuevo, dos a cuatro, y el replatforming sumando la migración, tres a seis. El reloj corre igual desde la información completa, y el inventario del sitio actual es parte de esa información: prepararlo acelera todo.
¿Vale la pena rediseñar una web que casi no tiene visitas?
Primero el diagnóstico de por qué no las tiene: si el problema es de visibilidad, contenido y técnica, el rediseño estructural ataca la causa; si la web es sana pero nadie la trabaja, el presupuesto rinde más en contenido y tráfico que en cara nueva. El rediseño no fabrica demanda por sí solo: ordena la casa para recibirla, y la casa ordenada sin visitas sigue vacía.
¿Puedo pagar el rediseño por etapas?
Los esquemas son los del mercado que ya documentamos: hitos verificables con el 50/50 o el 40/30/30 según tamaño, y el incremental por fases cuando la base lo permite, renovando primero las páginas de dinero. Las condiciones de la casa están publicadas con los precios: la transparencia de cómo se paga acompaña a la de cuánto.
Tu siguiente paso: clasifica tu caso en la tabla con el diagnóstico del pilar, y pide tus cotizaciones con las cuatro preguntas de igualación. El número exacto de tu rediseño, con los precios públicos y fechados de la casa, sale del cotizador online en cinco minutos, diagnóstico honesto incluido en la conversación.








